
UNIDAD A: EN LO QUE VIVIMOS, EXPERIMENTAMOS UN LLAMADO DEL SEÑOR.
OBJETIVO:
Considerar que las dificultades que encuentran los jóvenes en su camino, no solamente son obstáculos sino también desafíos para crecer.
1. Conversemos:
Considerar que las dificultades que encuentran los jóvenes en su camino, no solamente son obstáculos sino también desafíos para crecer.
1. Conversemos:
Hemos constatado que de muchos jóvenes encuentran grandes dificultades para realizarse como personas. Recordarlas.
·¿Las dificultades que encontramos por el camino solamente son negativas o pueden tener algo de bueno?
·¿Conocen ustedes personas de su entorno familiar 0 entre conocidos que han sabido hacer de las dificultades peldaños para avanzar; oportunidades para crecer?
·Confrontados con las dificultades los j6venes deben escoger, optar. ¿Entre qué caminos deben escoger?
2. Miramos la Biblia:
a. Leemos y meditamos: Mt. 7, 13 - 14
"Entren por la puerta angosta, porque la puerta ancha y el camino amplio conducen a la perdición y muchos entran por ahí. Angosta es la puerta y estrecho el camino que conducen a la salvación, y son pocos los que dan con ellos".
• ¿Cuándo escogemos el camino ancho?
· ¿Cuándo escogemos el camino angosto?
b. Leemos y meditamos: Mt. 25, 14 - 30
“Se verifica en el reino de los Cielos la historia siguiente: Al partir a tierras lejanas, un hombre reunió a sus servidores y les encarg6 sus pertenencias. AI primero le dio cinco talentos de oro; a otro Ie dio dos; y al tercero, solamente uno; a cada uno según su capacidad, e inmediatamente se marchó.
ÉI que recibió los cinco talentos, hizo negocios con el dinero y ganó otros cinco. EI que recibió dos hizo otro tanto, y ganó otros dos. Pero el que recibió uno, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su patrón.
Después de mucho tiempo, volvió el Señor de esos servidores y les pidió cuentas. EI que había recibido cinco talentos Ie presentó otros cinco, diciéndole: “Señor; tú me encargaste cinco; tengo además otros cinco que gane con ellos”. EI patrón Ie contestó: “Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te voy a confiar mucho más. Ven a compartirla alegría de tu Señor» .
Llegó después el que tenía dos, y dijo: “Señor, me encargaste dos talentos; traigo además otros dos que gane con ellos” . EI patrón le dijo: “Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco, yo te confiaré mucho más. Ven a compartir la alegría de tu Señor”.
Por último, vino el que había recibido un talento, y dijo: «Señor, yo sé que eres un hombre exigente, que quieres cosechar donde no has sembrado y recoger donde no has trillado. Por eso yo tuve miedo y escondí en tierra tu dinero; aquí tienes lo tuyo”. Pero su patrón Ie contesto: “Servidor malo y flojo, tú sabias que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he trillado. Por eso mismo debías haber colocado mi dinero en el banco y a mi vuelta me lo habrías entregado con los intereses.
Quítenle, pues, el talento y entréguenselo al que tiene diez. Porque al que produce se Ie dará y tendrá en abundancia, pero al que no produce se Ie quitara hasta lo que tiene. Ya ese servidor inútil échenlo a la oscuridad de allá afuera: allí habrá lIanto y desesperación".
·¿Cómo interpretan ustedes la actitud del que enterró su talento en un hoyo?
·Lo importante no consiste en haber recibido 10, 5, 2 0 1 talento, sino ............................................................... .
·¿Qué pide el Señor de mí?
· Meditemos la leyenda. EI rey y el Mendigo:
Era un mendigo que vivía en una chosita en el campo. Todos los dias caminaba de pueblo en pueblo pidiendo que Ie regalaran algo para vivir.
Por las noches regresaba a su choza y preparaba sus alimentos con lo que buenamente los campesinos pobres de la zona Ie habian regalado.
Un día, cuando estaba en el pueblo pidiendo ayuda, anunciaron que el rey pasarla por ahí y que todos se prepararan para darle el recibimiento.
EI mendigo pensó: esta es mi oportunidad, me acercare al Rey y Ie pediré una limosna, y él como Rey tendrá que darme ... jCuánto me dará!
Llegado el día, salió muy temprano y cuando vio aparecer la comitiva real, se puso nervioso, no podía perder esta ocasión, se abrió paso como pudo y se ubico delante de todos.
Cuando la carroza pasaba junto a él, el rey ordeno que se detuvieran y bajo delante del mendigo. Sintió que su corazón latía apresuradamente, la oportunidad que tanto había esperado estaba delante suyo, pero, antes de que pudiera decir nada, el rey estiró la mano y Ie dijo: ¿no tienes nada para mi?
Sin entender lo que estaba pasando, de mala gana el mendigo metió la mano en su bolso y saco dos granitos de arroz de lo que Ie habían regalado esa mañana y se los entrego al Rey.
EI Rey subió de nuevo a su carroza y continuo su camino. EI mendigo no se explicaba lo que había pasado, con rabia regreso a su choza, por esperar al Rey había perdido tiempo y no había conseguido mucho para comer ese día. Apenado comenzó a vaciar lo que tenía en su bolso, entonces, vio con sorpresa que entre el arroz que Ie quedaba había dos granitos de oro.
·¿Cuándo cometemos el error del mendigo?
3. Regresemos a nuestra vida:
a) Para que crezcamos en medio de las dificultades, ¿qué actitudes debemos asumir y que peligros evitar?
b) ¿Podemos ayudarnos mutuamente a crecer en las dificultades? ¿Cómo?
c) ¿Qué pedirían ustedes al Señor?
4. Oración:
a) Para que crezcamos en medio de las dificultades, ¿qué actitudes debemos asumir y que peligros evitar?
b) ¿Podemos ayudarnos mutuamente a crecer en las dificultades? ¿Cómo?
c) ¿Qué pedirían ustedes al Señor?
4. Oración:
Me quedo junto a ti, Señor, con las manos extendidas.
Tú percibes la sombra y la luz
que hay en mis pensamientos.
Hay en mi corazón muchos tesoros ocultos,
Tú bien lo sabes, y sueño con sacar a plena luz
que hay en mis pensamientos.
Hay en mi corazón muchos tesoros ocultos,
Tú bien lo sabes, y sueño con sacar a plena luz
tantos y tantos tesoros por ti y mis amigos.
Mírame, Señor, tal como soy,
cansado a veces de no lograr compartir mis tesoros.
Mírame, Señor, tal como soy,
cansado a veces de no lograr compartir mis tesoros.
Me quedo junto a ti
con las manos extendidas
para hablarte también de los hombres
que no tienen coraje, que están solos, que anhelan compañía,
con las manos extendidas
para hablarte también de los hombres
que no tienen coraje, que están solos, que anhelan compañía,
que lloran porque nadie piensa en ellos,
que no conocen la alegría de tu presencia.
Mis manos extendidas, llenas de risa y de lágrimas,
de esfuerzos y de riquezas, cargadas con el peso de los hombres, se abren a ti;
y en mis manos, abiertas como una cruz, escribes tu Palabra:
que no conocen la alegría de tu presencia.
Mis manos extendidas, llenas de risa y de lágrimas,
de esfuerzos y de riquezas, cargadas con el peso de los hombres, se abren a ti;
y en mis manos, abiertas como una cruz, escribes tu Palabra:
"¡Levántate y anda!.
Amén
Amén

hola...saludos a todos...!!! =)
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